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    • 16 MAY 16
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    RELACCIÓN DE LA EXPOSICION SOLAR Y CANCER DE PIEL

    El cáncer de piel es más frecuente en personas mayores de 50 años o personas que se han expuesto al sol de forma prolongada o intensa.

    Las personas con un riesgo aumentado son las que:

    • Tienen piel clara o sufren quemaduras solares con facilidad
    • Tienen historia de quemaduras solares en la infancia
    • Pasan muchas horas al sol (por ocio o trabajo)
    • Se exponen al sol de forma intensa en cortos periodos de tiempo (vacaciones)
    • Utilizan cabinas de bronceado
    • Tienen más de 50 lunares
    • Tienen una historia familiar de cáncer de piel
    • Tienen más de 50 años
    • Tienen un trasplante de órganos

    Nota: Aunque no sea una persona de alto riesgo, también puede tener un cáncer de piel, así que no olvide revisar su piel de forma regular.

    ¿Cómo prevenir el cáncer de piel?

    Utilice el sentido común cuando se exponga al sol para minimizar el riesgo de cáncer de piel.

    • Extreme las medidas de protección para los niños (uso regular de un protector solar con un factor elevado [más de 30], camiseta y gorra).
    • Busque la sombra y no se exponga al sol en las horas centrales del día (entre 12 y 16 horas).
    • Proteja su piel y sus ojos (gorra, camiseta, gafas).
    • Deje que su piel se acostumbre al sol de forma gradual. ! Evite las quemaduras solares!
    • Aplique el protector solar con un factor elevado (más de 30) cada 2 horas.
    • Evite el uso de cabinas de bronceado.
    • Si su piel se enrojece después de ponerse al sol, eso significa que se ha quemado.
    • Cuando aparecen ampollas o dolor que duran más de 2 días, se considera una quemadura grave.

    Nota: Aunque no sea una persona de alto riesgo, también puede tener un cáncer de piel, así que no olvide revisar su piel de forma regular.

    Hay determinados factores que predisponen al desarrollo de cáncer de piel.

    La mayoría de niños y adolescentes suelen pasar largos periodos al sol, además de evitar las horas de mayor radiación, es la protección física con camiseta (cómoda, que se pueda mojar), gorra y gafas. Aun así, en las zonas no cubiertas por tejido hay que aplicar crema protectora. «Ahora se ve a menudo la ropa con un determinado factor de protección. Realmente lo importante es que sea de color oscuro, que era la que se ponía la gente de antaño cuando trabajaba en el campo». En definitiva, la protección más eficiente es la física (ropa), conseguir ese mismo nivel de protección con crema es muy difícil, por eso, como hay zonas que no se pueden cubrir adecuadamente (orejas, antebrazos, piernas), la aplicación del FPS debe ser repetida y adecuada al tipo de piel».

    El melanoma es el tumor que más ha crecido entre la población española. Con una tasa de incidencia de 8,3 de cada 100.000 hombres y 9 de cada 100.000 mujeres, Su prevalencia ha aumentado en un 38% en los últimos años hasta situarse en 5.000 casos diagnosticados en 2012.

    La incidencia de los cánceres cutáneos sigue aumentando a pesar de las numerosas medidas de prevención. Los resultados de las labores de prevención y sensibilización tendrán su efecto a largo plazo y ya han conseguido que la mortalidad asociada al melanoma se mantenga estable. Los expertos recomiendan, como medidas de prevención primaria, regular el tiempo de exposición a los rayos ultravioleta A y especialmente ultravioleta B, tener en cuenta la densidad del tejido y el color de la ropa, utilizar sombrero y gafas y aplicar correctamente las cremas solares y fotoprotectores, específicos para cada caso.

    Respecto a la prevención secundaria y la detección precoz, el melanoma presenta un curso indolente y tarda años en desarrollarse salvo en los casos más graves. Por todo ello, se recomienda un análisis exhaustivo de posibles manchas rojas que no curan, verrugas de crecimiento lento, cicatrices inexplicables que evolucionan de manera negativa, lesiones ulcerosas, masas córneas y mucosas, además del habitual ‘criterio ABCD’ para valorar la presencia de lunares en función de asimetría, bordes irregulares, coloración heterogénea y diámetro superior a seis milímetros, criterios para el diagnóstico precoz del tumor.

    La prevención es la mejor y más efectiva arma de la que disponemos para combatir el cáncer de piel. Quemarse al sol alguna vez no suele producir problemas, pero la repetición de las quemaduras es uno de los factores más importantes en el desarrollo del cáncer de piel. De ahí la importancia de evitarlas desde la infancia.

    Para evitar estas prácticas de riesgo y  los  posibles casos de cáncer de piel, la Academia Española de Dermatología y Venereología recomienda no olvidar proteger la piel del sol mediante el uso de sombreros, camisetas de manga larga, pantalones o faltas largas y gafas de sol; utilizar protectores solares con factor de protección alto (al menos 30 SPF) siempre media hora antes de la exposición y reaplicándose cada 2-3 horas; la dosis recomendada es de 2 mg por centímetro cúbico; no tomar el sol en el mediodía (entre las 12.00 y las 17.00 horas), usar protección solar también en invierno y consultar al dermatólogo ante cualquier lesión cutánea nueva o que se haya modificado en poco tiempo.

    Tipología

    Existen fundamentalmente tres tipos de cáncer de piel según las células en las que se origina. Los más comunes son el carcinoma de células basales y el espinocelular y ambos se denominan también cánceres de la piel no melanoma. Además, si el tumor procede de las células conocidas como melanocitos se denomina melanoma, que es menos frecuente que los dos anteriores pero mucho más grave, especialmente si se diagnostica en estadios avanzados.

    Su origen puede tener distintas causas, aunque la más frecuente está asociada a la sobrexposición a la radiación ultravioleta. Los tumores se desarrollan cuando se rompe el equilibrio que existe entre el daño producido y la capacidad de reparación que varía en función del tipo de piel. Así, las personas que se broncean con facilidad cuentan con mejores defensas, mientras que las que tienen más dificultades para ello y, por tanto, más riesgo de desarrollar cáncer de piel.

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